La actividad de ayer nos ayudó a comprender el segundo “sí” de María, un sí que no nace de la alegría ni de la facilidad, sino de la valentía de permanecer cuando llegan el miedo, el dolor, el silencio y la cruz. 🕯️
A través de las distintas estaciones, fuimos descubriendo que María no fue valiente porque no tuviera miedo, sino porque no dejó que el miedo decidiera por ella; que no huyó del dolor, que confió en el silencio y que permaneció junto a la cruz cuando no podía entender.
Al final entendimos que el segundo “sí” no se dice solo con palabras, sino con la vida: quedándose, acompañando, sirviendo y confiando incluso cuando es difícil. María nos enseña que decir sí es permanecer, y que permanecer, muchas veces, es la mayor forma de amar. ❤️🩹

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