El sábado pasado vivimos el segundo encuentro del Grupo de Familias, un regalo para parar juntos y mirar con esperanza la adolescencia: ese tiempo en el cada uno busca quién es, dónde pertenece y qué sentido tiene la vida. ✨ Recordamos que la fe no es un camino recto ni un proceso perfecto. Es vida, es recorrido, con curvas, silencios y preguntas, como les ocurrió también a los discípulos. Por eso lo que más ayuda es encontrar personas que viven una fe sencilla, real y llena de esperanza, capaz de mostrar sin imponer que, pase lo que pase, el Señor camina siempre a nuestro lado. 🤍 MÁS IMÁGENES
¿A qué estás llamado? 🌎 Esta ha sido la premisa que hemos seguido en este fin de semana en convivencia. Visitamos el taller del tú y conocimos a 23, un alma indecisa sobre su propósito en la vida y en busca de su chispa. Los niños y jóvenes de Anawin han podido echarle una mano mientras descubrían también qué era lo que les hacía a ellos y a ellas ser cómo son. Además de conseguir que 23 rellenara su pase terrenal con las cosas que realmente le llenan, varios compañeros del completaron un rito más en su camino como juniors, la cruz, símbolo del compromiso y de la entrega. MUCHAS MÁS FOTOS